“Ataque nuclear masivo”. Las maniobras rusas asustan al mundo. Y el Papa se ofrece como mediador

La supuesta “bomba sucia” que los ucranianos están preparando, la preocupación por los soldados estadounidenses en la frontera entre Rumanía y Ucrania, el incierto rumbo del conflicto en curso: Rusia está buscando una salida mediática de una guerra que se ha complicado más de lo debido. Veremos si las amenazas (“El potencial de conflicto en el mundo sigue siendo muy alto”, dijo Putin) se harán realidad. Pero es cierto que en estos días las maniobras rusas sobre “un ataque nuclear masivo” ponen miedo.

Una escalada que ha hecho salir al campo también al Vaticano. El secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, aprovechó una posible disponibilidad del Kremlin para tener al Papa como mediador en el conflicto. “Hasta ahora no sabemos qué significado tienen estas palabras de Moscú y qué desarrollos pueden tener”, subrayó con prudencia al remarcar que están “abiertos y disponibles” en cualquier momento.

Un paso adelante y dos atrás. Putin no solo ha alertado del inminente riesgo de una guerra mundial, sino que también ha querido poner en evidencia que Ucrania se ha convertido, a su juicio, “en un instrumento de la política exterior de Estados Unidos y ha perdido prácticamente su soberanía”. También ha protestado por la exclusión de su país del Foro Internacional de Desarme y No Proliferación por la vía, ésta es la razón oficial de la falta de invitación, “de una actitud cada vez más polarizadora y no cooperativa” de Moscú.

Share:

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn
On Key

Related Posts