“El Ayuntamiento no escuchó a nadie”. No al Plan de Movilidad Urbana Sostenible de 20 entidades

Una serie de intervenciones mínimas e indispensables, de bajo y medio coste, que podrían convertir el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) en un documento que realmente promueva la sostenibilidad. Es lo que preguntan al alcalde veinte entidades que hoy recuerdan su ‘no’ al Plan “por no ser sostenible”. Las entitades piden una red de Bus de Tránsito Rápido (BTR) real y no provisional y otras medidas de gestión antes que de inversión. “La elaboración del PMUS ha incumplido las recomendaciones de participación del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA) y en el Plan, publicado en el BOP la pasada semana, se habla de que el documento es producto, entre otras cosas, del “dialogo con la Mesa del Clima”, una Mesa que ni ha existido ni existe” destacaron.

“El Ayuntamiento habla en dicho Plan de “provisionalidad” – sigue el documento – a la espera de la realización de una red de metro y una mayor ampliación del tranvía. Sin embargo, esta opción ya no es sostenible, por su lentitud, su encarecimiento y su modelo, que no reduce lo suficiente las emisiones, permitiendo el excesivo tráfico rodado en superficie. Estudios, investigaciones y proyectos ya en marcha en decenas de ciudades medianas y grandes de todo el mundo han demostrado la viabilidad, prontitud y eficacia del transporte colectivo en superficie con prioridad y sobre ruedas, como el BTR”.

“Tal y como está redactado el actual plan, parece estar más enfocado a la gestión del tráfico que a la promoción de una movilidad sostenible que contribuya a encarar la situación de emergencia climática que afronta la ciudad de Sevilla. Así pues, los colectivos firmantes consideran que el PMUS debe contemplar medidas que tengan impacto inmediato en los modos de transporte sostenibles, mejorando su eficiencia. También creen que deben ser de gestión antes que de inversión; deben priorizar la mejora de las redes en su conjunto antes que centrarse en líneas particulares, como la ampliación del tranvía, cuyo coste equivale a la inversión necesaria para conectar los distritos de la ciudad con BTR; y deben contemplar tanto medidas de implantación progresiva como de implantación inmediata para ganar espacio peatonal, ciclista y de prioridad para el transporte público como han hecho centenares de ciudades en el contexto post pandemia”.

En este sentido, proponen “la extensión del Plan Respira a todos los barrios históricos de la ciudad, la generalización de la urbanización según el modelo de las súper-manzanas (y no solo la realización de experimentos aislados) en todos los barrios de la ciudad, así como el cumplimiento estricto del Real Decreto 970/2020, que implica la reducción de velocidad a 30 km/h de todas las calles con un solo carril de circulación por sentido y a 20 km/h en las calles de plataforma única, lo que debería llevar a la implantación de una red de calles con velocidades de 30, 20 y 10 km/h. Igualmente, exigen el desarrollo completo del Plan de la Bicicleta 2020 y la firma de los convenios necesarios para el desarrollo del Plan Andaluz de la Bicicleta”.

Por otra parte, estas organizaciones solicitan “que sea presentada la cartografía de las redes de itinerarios peatonales y caminos escolares, acompañados de una guía para hacer que dichos itinerarios sean seguros, accesibles y contemplen arbolado, bancos y fuentes de agua. Asimismo, solicitan la ampliación de todas las aceras de la ciudad a un mínimo de dos metros y medio, garantizando que dichos espacios no se vean afectados por veladores y otros elementos”.

Por último, propone que “el PMUS elabore un sistema de indicadores que permita verificar que los objetivos de reducción de emisiones asociadas a la movilidad están siendo cumplidos, así como para controlar los niveles de ruido o para cotejar el porcentaje de espacio público de prioridad peatonal y ciclista tras la aplicación del PMUS. Igualmente, consideran necesario priorizar la red de BTR sobre la ampliación del tranvía, que califican de “despropósito” y “despilfarro”. Se preservaría así el arbolado de la avenida afectada y se optaría por una solución más económica, versátil y de menor impacto y consumo de recursos materiales”.

Estas entidades consideran que “estas intervenciones son el mínimo indispensable que el PMUS debería contener para poder otorgarle ese adjetivo de sostenibilidad, tanto ambiental como económica, y no son de difícil aceptación por el Ayuntamiento porque no suponen costes elevados y podrían implementarse en cuestión de meses, incluso semanas.

Paralelamente, los colectivos abajo firmantes recuerdan que “es de vital importancia que se avance a mucho mayor velocidad en las gestiones para solucionar las problemáticas de carácter metropolitano. Por ello, piden a este Ayuntamiento un posicionamiento claro al respecto y, junto a los consistorios del área metropolitana y a la Junta de Andalucía, que implementen la tarjeta única metropolitana bonificada, así como un acuerdo para instalar una red radial BTR sobre plataforma reservada entre municipios del área, y una red circular en torno a la SE-30, que contemple parking reservados para usuarios de dichos transportes públicos”.

Las entidades son: A Contramano; Acción en Red; Alternativa Tartessos; Asociación de Defensa del Territorio del Aljarafe; Asociación de Vecinos Triana Norte; Ecologistas en Acción; Ecourbe; Escuelas de Calor; Facua; La Otra Sevilla Este; Ni un árbol menos; Parque Vivo del Guadaíra; Red Andaluza Nueva Cultura del Agua; Red Sevilla por el Clima; Salva tus árboles; Sevilla Consciente; Sociedad Civil de Sevilla; Som Energía, Grupo Local de Sevilla; Tranvía Verde; USTEA Sevilla.

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