La pesadilla que vamos a tener durante años

Estaban celebrando en 117 en una cena de empresa. El error de invitar a un colega de Sudáfrica y se han contagiado casi todos (y unos setenta clientes del restaurante). Sucedió en Oslo y da la imagen del poder de la variante Omicrón, que se propaga a una velocidad nunca antes vista. Ayer, en Nueva York, hubo más de 23.000 infectados, pero la tradicional fiesta de Año Nuevo en Times Square podría no estar en peligro. 

En otros lugares piensan lo contrario. En Cataluña se va hacia el cierre de los locales nocturnos, menos personas en los espacios públicos cerrados, el toque de queda entre la 1 y las 6 de la mañana, y el límite de 10 personas para cada tipo de encuentro. España ha pasado de 511 a 609 contagi cada 100 mil personas en sólo tres días. “Nos arriesgamos al colapso del sistema básico de asistencia sanitaria”: es una de las advertencias lanzadas por el Colegio de Médicos de Madrid.

Algunos países cierran, como Holanda. Más de mil muertos en un día en Rusia. Por la peligrosidad de la variante, la Reina Isabel a los 95 años no pasará la próxima Navidad en la residencia de campo de Sandringham. En el Reino Unido, la situación es preocupante: 90.000 contagios diarios y “situación muy difícil”, según el primer ministro Boris Johnson. 

El presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, ha pronunciado palabras contundentes: “La primera defensa contra el virus ha sido la confianza de la inmensa mayoría de los italianos en la ciencia, en la medicina. La de las instituciones… Las pocas excepciones – a las que quizás se ha dado un desproporcionado relieve mediático – no menoscaban en modo alguno el ejemplar comportamiento de la casi totalidad de los italianos”. Dar menos peso a los no VAX, que continúan protestando en medio mundo. 

Share:

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn
On Key

Related Posts