Putin hace lo que quiere. Como estaba previsto

“Listos para sanciones”, claro, pero no detendrán la máquina de guerra rusa. Después de que Putin ha anunciado ayer el reconocimiento de la independencia de los territorios filorusos de Donbass, con un amplio argumento histórico (“Ucrania pertenece a Rusia”) y la sensación de que hablaba de la conquista no sólo de las autoproclamadas repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk, Europa se prepara para responder (económicamente, no puede hacer otra cosa, en estas horas en Bruselas están reunidos los embajadores de los 27 Estados miembros). Los británicos, a través del Primer Ministro Boris Johnson, han hablado de “una avalancha de sanciones”. 

Mientras tanto, en el frente se muere: dos soldados ucranianos han sido asesinados por bombardeos en la zona fronteriza y 12 han resultado heridos. La guerra está allí, aunque se reúnan, como han anunciado, los dos ministros, el americano Bliken y el ruso Lavrov, es difícil que se vuelva atrás. Mientras tanto el Parlamento de la República Popular de Lugansk ha ratificado hoy el acuerdo de amistad, cooperación y ayuda mutua con Rusia, una justificación que sirve a Moscú para tomar los territorios. 

“No tenemos miedo de nada y de nadie, no debemos nada a nadie, no cederemos nada a nadie”, repitió con fuerza el presidente ucraniano Volodimir Zelensky. “Las fronteras internacionales ucranianas no cambian” pero sabe que cuando ataquen los rusos, desde el norte, desde el sur y desde el este, poco podrá hacer. Podrá evaluar el apoyo de los aliados en las próximas horas, pero sin demasiadas esperanzas, al menos en este momento.

Share:

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn
On Key

Related Posts