¡Adiós merengues! Pero Sergio Ramos difícilmente vendrá a Sevilla. Eurocopa, Italia asombra con su juego

Después de 16 años de lealtad y liderazgo indiscutible en el vestuario, el divorcio entre Sergio Ramos y Madrid debería haber sido más suave. O al menos el intento de renovar el contrato a fin de mes no debería haber parecido una telenovela con actores cansados y desmotivados. El Madrid ha hecho oficial que honrará al jugador con un acto oficial, pero la sensación es que no podía esperar a despedirse de Ramos, quien podría haber aceptado todo menos la rebaja del salario. Es su último contrato y el sevillano quiere jugar bien sus cartas: o Paris Saint Germain o Manchester City, muy difícilmente, en el momento, un regreso a Sevilla. Para Ramos el club de Monchi debe hacer una excepción importante a una política económica corporativa que ha dado grandes satisfacciones en estos años. ¿Vale la pena todo esto? 

Cuatro Champions League, tres Supercopas de Europa y cinco Ligas con los merengues, el camino del fuerte defensor central ha sido suntuoso. Pero ahora están los créditos y quizás el destino inglés sea el más apreciado por el jugador, su séquito y los hinchas sevillistas que, al menos por una parte, no ven con buenos ojos un regreso a casa. Capitán de la selección, Ramos es el jugador español con más internacionalidades de la historia.

Mientras tanto en el Europeo anoche se pudo admirar el juego totalmente vertical de Italia que venció, idéntica puntuación de la carrera inaugural con Turquía, para 3-0 Suiza. Destacó al joven Locatelli, autor de una doble, y ahora a nivel internacional todos saben por qué Real Madrid, Barcelona, Juventus y otros top clubs mundiales quieren al chico del Sassuolo. La Italia de Mancini se presenta como una de las favoritas del título: entusiasmo, juventud y precisamente juego brillante son una mezcla de calidad que otras formaciones no tienen.

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