Alcaraz, sorprender al mundo a los 18 años y tres meses

Es cuestión de tiempo: para asimilar ser un predestinado, para acostumbrarse a ganar, sólo a ganar, para ser el nuevo número uno del tenis mundial, como le han pronosticado. Y ahora a los 18 años y tres meses, Carlos Alcaraz, que para los números, cuestión de meses, es más fenómeno que su paisano Rafa Nadal, de ahora en adelante sólo tiene que manejar este deseo porque a los US Open ha descubierto, casi de encanto, quién será el nuevo rey.

Se necesitaba la confirmación en un escenario exigente como el de Nueva York, donde Carlos envió a casa a la fuerza de derechos y revés y un juego espectacular el número tres del torneo, uno de los mejores jugadores del mundo, Stefanos Tsitsipas. “Nunca había visto a alguien golpear la pelota con tanta fuerza”. 

Alcaraz, que ha confesado inspirarse mucho en Federer, ya puede escribir su nombre en los anuarios que van a la Historia porque no sólo es el más joven que disputará la cuarta ronda de Flushing Meadows, sino también por la evidencia de que está en compañía de nombres como Pete Sampras o Michael Chang. Ayer las radiocrónicas de otros fenómenos precoces del pasado, como Matts Wilander y Boris Becker, fueron llenas de elogios y estímulos al murciano, sobre todo por su juego variado y agresivo.

Nadal, que le quiere, comentó: “Es buen chico, humilde y trabajador. Tiene todos los ingredientes para ser un gran campeón y puede mejorar mucho en los próximos años. En función de cuánto lo haga, eso marcará la diferencia: será muy bueno o un campeón increíble”. La madurez de Rafa está en el consejo: para ser un gran campeón tienes que hacer algo más de lo que esperan. Ser continuo. Ser impecable. Donar tu vida al tenis y a cuantos te ven en la televisión. Y no falles un tiro, si puedes.

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