La mediación de China última oportunidad para Ucrania y Rusia (y para el mundo)

Tras una llamada telefónica, la del Ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, con su homólogo chino, Wang Yi, puede que también se haya abierto una salida al infierno de la guerra. China, son palabras de Wang Yi, “lamenta el estallido del conflicto entre Ucrania y Rusia y está muy preocupada por los daños a los civiles… Nuestra posición es abierta, transparente y coherente. Siempre hemos defendido el respeto de la soberanía y la integridad territorial de todos los países. En respuesta a la crisis actual, China pide a Ucrania y Rusia que encuentren una solución a este problema a través de las negociaciones y apoya todos los esfuerzos internacionales constructivos que conduzcan a una solución política”. Pocas palabras, pero que hacen irrumpir en el escenario mundial el país asiático por dos razones. 

La primera es que han cambiado de actitud hacia Rusia, antes neutrales – y por lo tanto “condescendientes” – y ahora ofrecen la disponibilidad para un papel activo. La segunda, igualmente importante, es que los chinos han entendido perfectamente la gravedad de la crisis y no quieren que el mercado mundial se apague por completo, se verían tan afectados como los demás. 

“La seguridad de un país no puede ser a expensas de la seguridad de otros países y la seguridad regional no se puede alcanzar ampliando los bloques militares”, añadió el Ministro de Asuntos Exteriores chino. Ya veremos en las primeras horas, porque hoy, en un lugar que aún no se ha decidido, debería haber una segunda ronda de conversaciones entre Ucrania y Rusia para un alto el fuego. Pero ¿cómo es posible el éxito de las negociaciones cuando Putin está rodeando Kiev, bombardeando con armas letales las ciudades ucranianas (con bombas termobáricas, lo que da a entender que el dictador ruso quiere aniquilar a una población) y está decidido que Ucrania debe desaparecer de los mapas?

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